Cambio de colchón: Consejos para adaptarte al nuevo

adaptarse al colchon nuevo

Cambiar de colchón es uno de los cambios más difíciles a los que podemos enfrentarnos. Por un lado, porque se trata de una gran inversión, y por otro, por el miedo a fracasar en el cambio.

¿Cada cuánto tiempo se cambia el colchón? Lo normal es cambiar cuando ya ha pasado la vida útil del colchón, la cual se estima en unos diez años. Pero existen otros motivos que nos pueden empujar a cambiar el colchón:

  • Cuando ha perdido sus cualidades. El paso del tiempo ha hecho que se deformara y se volviera demasiado duro o demasiado blando, impidiéndonos dormir bien.
  • Cuando no descansamos. Si despertamos con dolor de espalda o no logramos dormir, tal vez sea hora de cambiar de colchón.
  • Cuando nos mudamos. Cuando, en caso de mudanza por estudios o trabajo, tenemos que trasladarnos a una vivienda nueva.

Consejos para el cambio de colchón

Sea cual sea el motivo por el que tenemos que cambiar de colchón, para conseguir adaptarnos al cambio de colchón y no morir en el intento, te damos una serie de consejos que te ayudarán en el proceso.

☞ Analiza el mercado y déjate asesorar

Antes de cambiar de colchón, debes realizar un análisis del mercado de venta de colchones nuevos y conocer la variedad de colchones que existen y las diferencias entre los distintos tipos de materiales. Te aconsejamos nuestro colchón Descansín, fabricado con viscoelástica, un material que tiene memoria y se adapta a la forma de tu cuerpo, manteniendo a raya los molestos dolores de espalda y con independencia de lechos, garantizando un reparador descanso para ambos. Además de ser un colchón a un precio asequible. Un combo perfecto, ¡merece la pena!

Para saber cuál es el que mejor se ajusta a ti, déjate asesorar por un profesional que te ofrezca un trato personalizado y te ofrezca el producto que se adapta a tus necesidades. En Descansín queremos que sueñes con nosotros, por eso en nuestra web encontrarás un número de whatsapp para contactar con nosotros y ofrecerte un asesoramiento exclusivo y personalizado.

☞ Elige un producto de calidad

Para acertar con el colchón, no busques solamente colchones nuevos baratos; escoge también calidad: revisa las certificaciones de los materiales o si, al menos, ha pasado el test de durabilidad de 30.000 ciclos. Nuestro colchón cuenta con el certificado OEKO-TEX STANDAR 100, que garantiza el cumplimiento de los estándares de calidad.

☞ Aceptar la adaptación

La llegada del colchón es motivo de celebración, pero hay que ser un poco lógicos: no esperes un sueño reparador en la primera noche. Al igual que con unos zapatos nuevos, con el cambio de colchón vas a necesitar un periodo de adaptación para el cual es mejor mentalizarse. La desesperanza puede afectar a la calidad del sueño.

☞ Adaptabilidad

Cuando llegue el colchón, vas a tener que probarlo durante varios días e incluso semanas, así que no te extrañes si no consigues dormir bien o descansar los primeros días; es algo completamente normal. Nuestro cuerpo puede experimentar un cambio en la postura a dormir, un cambio para mejor, pero al que nuestro cuerpo no está acostumbrado.

Sobre el tiempo de adaptación no hay nada escrito: hemos pasado una media de diez años durmiendo en nuestro antiguo colchón y ahora nuestro cuerpo tiene que adaptarse a un colchón nuevo. Puede ser que el primer día no notemos nada extraño, pero no es lo habitual; al contrario, lo más común es sentir sensaciones diferentes, pero hay que darle tiempo. Especialmente, si el cambio se produce de un colchón de muelles a uno viscoelástico debido al material y a la memoria de alta densidad, que pueden tardar más que la capa de confort que se encuentra en un colchón de muelles.

Eso sí, si pasado un tiempo -racional- seguimos sintiendo malestar y no conseguimos descansar, y sabemos que no se debe a motivos personales que nos quitan el sueño, tal vez debamos preocuparnos.

☞ Dejar que se ablande

Cuando un producto es nuevo, hay que esperar a que los materiales se ablanden; ocurre con los zapatos, con la ropa y, cómo no, con el colchón.

Los materiales tienen que ablandarse para que se amolden sin problema a nuestro cuerpo y nos proporcionen descanso. Aunque nuestro peso durante las 8 horas de sueño recomendadas en muchas ocasiones basta, ese proceso se puede acelerar de varias maneras:

  • Déjalo airearse cuando llegue. Cuando lo recibas, no le pongas ropa de cama ni lo utilices; déjalo 24 o 48 horas aireando, especialmente si se trata de un colchón de látex, ya que se pueden enrollar para ser enviados.
  • Dale tiempo. La clave de muchos procesos radica en el tiempo, también en el de ablandamiento de un colchón. Además de dormir, puedes pasar tiempo sobre él (leer, ver la televisión, jugar…), aunque no es una técnica aconsejable para tener una buena higiene del sueño.
  • Incorpora peso. Para favorecer el ablandamiento, durante unos minutos al día, puedes caminar sobre el colchón, apoyando también las manos, o colocar objetos pesados como libros o cajas. Esto ayudará a que los materiales se vuelvan más flexibles.
  • Caliéntalo. Subir la temperatura de tu habitación hará que la textura de los materiales cambie y se ablanden ligeramente.

Cambia ahora tu colchón

Estos consejos se aplican a los colchones de viscoelástica y de espuma (aunque tardan algo más en adaptarse), pero no a los de muelles, cuyo único secreto radica en el tiempo. En este tipo de colchones, los muelles ceden con facilidad, por eso no se recomienda colocar peso ni caminar sobre ellos.

 

¿Qué hacer si pasa el tiempo y no consigues adaptarte? Si el descanso no asoma y notamos molestias pasado un tiempo, tal vez la mejor idea se cambiar de colchón. Por eso en Descansín encontrarás colchones nuevos económicos con 30 días de prueba, un periodo necesario para esto dejar que nuestro cuerpo se adapte al nuevo colchón. ¡Con un colchón nuevo olvídate del dolor de espalda y demás malestares!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
1
Hola ¿En que podemos ayudarle?