¿Por qué dormimos peor en una cama ajena a la nuestra?

dormir fuera de casa

¿Eres de los que duerme mejor solo que acompañado? ¿Te cuesta conciliar el sueño cuando te encuentras fuera de casa? Si viajas mucho y te ves obligado a pernoctar en hoteles seguramente te habrás dado cuenta de que duermes peor cuando no estás en tu propia cama.

Pero, ¿por qué ocurre esto? Según confirman algunos estudios científicos, influyen ciertos aspectos psicológicos generados por nuestro propio cerebro, que activa el estado de alerta en algunas áreas cuando nos encontramos en un entorno extraño. Sin embargo, estos no son los únicos factores que intervienen en tu falta de descanso: el tipo de colchón o la excesiva temperatura ambiental también son parte responsable de este problema. ¿Quieres conocer en profundidad las causas de este fenómeno y saber cómo prevenirlo? ¡Toma nota de los consejos que te ofrecemos desde Descansín!

¿Influye el cambio de colchón?

Dormir bien es indispensable si queremos disfrutar de una vida plena y saludable. Sin embargo, existen situaciones puntuales en las que conciliar el sueño resulta más complicado, sobre todo cuando no dormimos en nuestra cama o lo hacemos acompañados. Estos son los principales motivos:

  • Se activa nuestro estado de alerta y peligro. Cuando nos encontramos en un entorno desconocido para nosotros, al menos durante las dos primeras noches, nuestro cerebro se activa en modo “vigilante nocturno” y nos mantiene en alerta ante posibles peligros que puedan surgir. Significa que nuestra mente no desconecta del todo y se mantiene más atenta a los ruidos mientras dormimos. Ello hace que nuestro sueño sea más ligero y que por tanto descansamos peor.
  • Dormir en compañía. Para descansar bien es mejor dormir solo que acompañado. Según los científicos, esto se debería a que el ser humano necesita su espacio vital para no ver interrumpido su sueño durante la noche. Una teoría que gran parte de las personas apoyan y avalan cuando las encuestas se refieren única y exclusivamente al aspecto físico. Cuando entra en juego los factores psicológicos y emocionales, entonces los datos demuestran todo lo contrario: dormir con tu pareja te hace sentir mucho mejor y más feliz.
  • Cuando estamos sometidos a temperaturas extremas. Las temperaturas extremadamente bajas o altas de nuestro entorno afectan a la calidad de nuestro sueño. Por esa razón es tan importante ventilar la habitación correctamente y dormir sobre un colchón con tejido transpirable, capaz de equilibrar nuestra temperatura corporal para mantenernos siempre frescos y cómodos.
  • Las ondas electromagnéticas. Vivir y dormir con nuestras tecnologías conectadas 24/7 y mantenernos rodeados de ondas wifi, teléfonos móviles, antenas de televisión y aparatos de radio tiene efectos negativos sobre nuestro descanso. ¿El motivo? Los campos electromagnéticos, que afectan a la calidad de nuestro sueño. 
  • Dormir sobre un colchón inadecuado. Descansar sobre un colchón de calidad, confortable y con las características necesarias para garantizar la salud de nuestra espalda es primordial.

Factores a valorar si queremos dormir bien fuera de casa

Pasados los dos primeros días durmiendo en otra cama, nuestro maravilloso y flexible cerebro se adaptará rápidamente al cambio y logrará desconectarse de ese “modo alerta”. Sin embargo, si te cuesta conciliar el sueño en camas ajenas, tendrás que prestar atención a otros aspectos relacionados con la calidad y las prestaciones del colchón. Estos son algunas cuestiones que podrías consultar antes de realizar la reserva:

  • ¿El colchón cuenta con separación de lechos? La independencia de lechos es fundamental, sobre todo si duermes acompañado y no quieres que el movimiento de tu pareja te despierte en mitad de la noche.
  • ¿Cuenta con tejido fresco, transpirable y con tratamiento anti-ácaros? No pasarás calor y evitarás, si eres alérgico, que los ácaros hagan de las suyas.
  • ¿El colchón es nuevo? ¿Tiene muelles o es GEL? Si el colchón es de muelles y no ha sido sustituido en los últimos 12 años, lo más seguro es que esté hundido o que estos se te claven. Eso hará que te levantes con dolores y con la sensación de que te ha pasado un camión por encima. En cambio, si el colchón es relativamente nuevo y además es GEL, tendrás un motivo menos para preocuparte: se adaptará mejor a tu forma y estado natural del cuerpo.
  • ¿Qué tipo de dureza tiene? Según demuestran algunos estudios, dormir sobre un colchón de dureza media alta garantiza y mejora significativamente tu salud lumbar y cervical, además de tu descanso.

Es cierto que solemos dormir peor en camas que no son las nuestras, ¡pero no imposible! Siempre que llevamos a cabo hábitos saludables, como desconectarnos de nuestros gadgets tecnológicos durante las horas de sueño, conseguiremos dormir sin problemas fuera de nuestra casa.

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